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jueves 18 de septiembre de 2008

PASATE POR "ALICANTE SIEMPRE"

A partir de hoy publicare en “ALICANTE SIEMPRE”, tal vez publique aquí alguna entrada, pero no se...
De momento solo deseo que hayas disfrutado con este blog lo mismo que yo y que si quieres seguir viendo, mas de lo mismo, puedes pasarte por el nuevo, en la dirección de abajo:
http://alicantesiempre.blogspot.com/

De todas formas, Mil Gracias.

P.D.
Estoy pasando entradas de este blog al de "Alicante Siempre" y entonces borro las de aqui, perdonarme si causo algun trastorno, pero debo liberar memoria de alguna manera.

miércoles 17 de septiembre de 2008

INVITADO 7: LA BAÑISTA.




Los que han atravesado la calle desde el otro extremo llegan resignados y con algún cubo de más, ya saliendo, van y le dicen:
- Chica no tienes bastante agua, que llevas una botella.

INVITADO 8: LA FAMILIA FELIZ.


La familia feliz corre. ¡Sálvese quien pueda! - parecen decir, delante los más fuertes, la ultima la mas pequeña, es cuestiones de edades.


Uno corre detrás de las chicas, mientras el padre recibe agua de una chica.


Ahora les toca a ellas.


Luego al padre.


Y por ultimo una mascleta de cubos.

INVITADO 8 (Primera Parte): CHAVAL Y HOMBRE


Nada mas entrar, agua de los balcones regaron al hombre. Obsérvese al de chubasquero oscuro como se dirige al portal.


El chavalve venir un cubo y escapa. Ahora el del chubasquero ya lleva cubo.


Ahora el hombre recibe el primer remojo terrestre.



El chaval por unos instantes se vuelve, para ver al hombre como intenta recuperarse del aguacero.

INVITADO 8 (Segunda Parte): CHAVAL Y HOMBRE.


¿Qué hago?... – pero ya es tarde el agua vuela hacia él.


El hombre levanta la cabeza para ver el remojo del nieto.


Sigue cayendo el agua.


En una cadencia sin pausa, empieza a unirse el del chubasquero, mientras que el niño le sigue a continuación.

INVITADO 9: POALÁ INTERNACIONAL.






Da igual de donde vengas y de donde seas, si pasas, lo pagas.

INVITADO 10: SI EN TOTAL ESTAS MOJADO.






Venían desde el otro lado de la calle, ya estaban chorreando, entonces se acerca el chico del cubo y le dice:
- ¿Si en total, estas mojado?
El hombre acepta resignado, levanta el brazo para evitar que se moje más el bolso de playa y recibe su último bautismo, mientras ella salta la valla muerta de risa. Habría que saber de quien de los dos fue la idea de cruzar la calle o lo decidieron a sabiendas, el caso, es que se lo tomaron a bien.

INVITADO 11: SALVADA POR LOS PELOS.




Esta chica fue rápida de reflejos, volviendo sobre sus pasos rápidamente, aunque también es cierto que yo debo darle las gracias al del “poal” porque no soltó su munición, ya que de haberlo hecho, hubiera calado a un servidor con cámara incluida y todo.

INVITADO 12: SALVADO Y PERDIDO.






Nuestro ultimo invitado parece haber salido ileso de la Poalá, las cubas ya hace rato que se han ido, solo quedan pequeñas escaramuzas, el caso es que había salido seco, congratulándose de ello, pero no se porque motivo, volvió a entrar con su amigo que si estaba mojado, el de la izquierda, pensaría que todo había finalizado, graso error y hay que contento se puso su amigo, al verlo de su misma condición.

martes 16 de septiembre de 2008

INVITADOS AGUADOS.


Acababa de empezar la Poalá, apenas hacia un minuto y este vecino intrépido intento entrar en su portal a solo un metro de la valla y aunque hacia un minuto y era solo un metro, no fue demasiado rápido como para librarse de un cubo, como indica las huellas húmedas de la pared.

En la Poalá se producen lo que en ambientes bélicos se llama “daños colaterales”, unas veces por personas que desoyendo las advertencias se adentra en el tramo acortado para atravesarlo o acceder hasta algún portal donde residen y otros a los que no se les dice toda la verdad ante su pregunta:
- ¿Puedo pasar?...
Son diversas las respuestas que se pueden oír…
Si es alguien de la organización te avisara que si entras, te mojaras, cosa que algunos listos creen poder evitar, hasta que han dado 10 pasos y ven como litros y litros de agua le viene encima.
Otros creen que como mucho le alcanzar algunas salpicaduras, porque ellos van por los laterales y no van a participar, solo quieren cruzar de una manera desapercibida, pero dentro del jolgorio y griterío, l@s camisas mojad@s poseen un sistema de comunicación muy perfeccionado a base de gritos y señas que ponen en sobré aviso a todo los cubos llenos de agua de los alrededores que rápidamente convergen en la trayectoria de osado invasor.
Algunos de los participantes se colocan con cubos a los lados de la barrera esperando como aves de presa, a que una victima incauta cruce la frontera de la zona seca a la húmeda.
Incluso los alientan a pasar con medias verdades:
- Si, claro, tu no eres de la fiesta y no te van hacer nada.
- Vale, pero ve por las aceras.
- No te preocupes que si yo te acompaño no le mojan – y se adentran juntos en la vorágine – mientras el guardaespaldas grita ante las primera lluvias y hace grandes gestos con la mano – no, no, a el no mojarlo, mojarme a mi, pero a el no…- sin poder ocultar una sonrisa maliciosa en la boca.


Esta buena mujer intenta poner a salvo el móvil del bolso. Esta y todas las fotos de esta entrada, son únicas, pues son realizadas sin el modo ráfagas (que disparas varias fotos).

Algunos se lo toman bien, la mayoría lo sufren perplejos y una mínima parte, de los diez o doce aguados no invitados que vi, solo una se cabreo y era una vecina que entraba a un portal.
Y digo yo, la Poalá apenas dura una hora, de las ocho mil y pico que tiene el año, si a esto le unimos que es una cosa organizada con antelación, a la existencia de policías para poderles preguntar y al hecho de haber unas barreras cortando el paso, quien entra dentro es porque quiere o es un inocente angelit@. Así que no entiendo si alguien se queja.


La Poalá estaba terminando, el último camión cuba salía, cuando salio esta señora e hijo empapados de dentro, cargados de tabla y trastos de playa y le dice uno:
- Señora, no se había bañado bastante en la playa, que se ha venido aquí.

INVITADO 1: SUPLICANDO.


El primer cubo falla, aunque las fotos borrosas el agua se aprecia en el suelo.

La chica de verde acelera, piensa que corriendo llegara, a no se donde.

No capto bien el momento, pero la posición de brazos y cubo, delatan el inicio de una descarga liquida.

Ella levanta el brazo como diciendo:
- ¿Chico, como me haces esto?
- Es que estamos de fiestas – parece decirle, mientras levanta brazos y hombros en señal de que no es culpa suya, pero tenia que hacerlo.

A partir de ahora, con el titulo de entrada de INVITADO, colocare a todos aquellos que osaron pasar la barrera y los pude captar, porque otros se escaparon a mi corta vista.

INVITADO 2: ABUELITA.


La abuelita no puede huir, por eso no hace falta tirar el cubo con fuerza.



Las chicas están asombradas:
- Pobrecita, donde ira esta mujer que no puede esperar - parecen hablar entre ellas.




Las chicas no quieren mirar, mientras llueve mas agua.

También hay que decir, que la abuelita estubo muy tiesa ella, todo el rato, en ningún momento se sobresalto o hizo gesto por lo que le caía.

INVITADO 3: ROSTRO PALIDO.




Érase una vez un rostro pálido que iba a la playa por primera o segunda vez en su vida, su vestimenta le delata como persona sencilla y despistada.

INVITADO 4: NO SABIA DONDE ESCONDERSE.


Había dado dos pasos y ya estaba mojada.


La cosa pintaba muy negra.


Y así fue.


Busco refugio en un portal y esa fue su perdición.


Cuando salio, la estaban esperando.

INVITADO 5 (Primera Parte): AMIGOS Y MOJADOS.



Cuando se va en fila, lo primero es atacar a la retaguardia, por la espalda.




¿Qué fría!




Y mientras la avanzadilla se distrae mirando atrás…


No contentos, se da parte y aviso urgente a los demás aguadores.


Que comienzan a converger sobre las victimas.

INVITADO 5 (Segunda Parte): AMIGOS Y MOJADOS






Cada vez llegan más y agua no para de volar.

INVITADOS 6: EL CICLISTA.


El primer impacto es pleno total.


Nuestra lanzadora toma impulso.


El ciclista parece haber detectado el lanzamiento y les da la espalda, perdiendo la chancla de su posición en el pie izquierdo.
Obsérvese como se suma al lanzamiento un segundo cubo.


El agua como serpiente ondula por el aire hasta su presa.


Por lo menos la bici se la dejaron limpita.

lunes 15 de septiembre de 2008

VIEJOS TIEMPOS


Supongo que antaño, los invitados aguados se contarían por centenas, ya que en aquella época, la poalá se hacia de tal número de puerta hasta tal numero de puerta, pero sin colocar vallas, ni haber policías que cortaran el trafico, ni nada.

Hay que tener en cuenta que la calle Virgen del Socorro es utilizada por muchos viandantes andarines, ya que comunica rápidamente la zona de la playa del Postiguet con el barrio Carolinas, siendo lugar de paso frecuente por muchos vecinos de estos barrios y otros, de ahí que fuera típico esperar agazapado, como el que no quiere el paso de los incautos que sin querer se adentraran en la zona de agua. Una compañera, me contó que cuando tenia catorce años un coche se acerco y ella le aviso que cerrara las ventanillas por que lo iban a mojar.
Eran otros tiempos, casi nadie tenia aire acondicionado en el coche y la poalá se hacia a las cinco de la tarde con todo el bochorno, pero este conductor mas chulo que nadie solo se le ocurre decir:
- Pobre de ellos si me mojan. – y siguió adelante... pronto una lluvia de cubos cayo sobre el coche, uno tras otro, a veces varios a la vez, el coche acelero para escapar, con el consiguiente riesgo de haber producido una desgracia, al final pasada la zona, paro y al abrir la puerta el conductor, salio una cascada de agua de su interior, el conductor despotrico y pataleo, pero se le habían avisado y ademas, que era un individuo, ante la masa… un simple pescado mojado.
También me dijeron que antes había una Poalá nocturna, en la que la gente pedía agua a los vecinos de los balcones, lo que no se si para que los mojaran o para recoger de paso, algo de agua, con la que mojar ellos.

RECIBIENDO AGUA


Las cubas ya han abandonado las calles, los lanzamientos de agua desaparecen, ya solo quedan los balcones que mojan y algunos como el de la foto que con un bidón grande lanzan agua a la gente que se apresura en alzar sus cubos para recoger el liquido elemento y poder lanzar algún cubazo más.

CARAS DE FELICIDAD


La alegría y las risas, se palpan, se oyen y se ven a lo largo de la Poalá. Mas tarde en casa contemplado las fotos captadas, ves que las sensaciones vividas allí, no eran erróneas, como bien lo dicen las caras de felicidad del 95 % de la gente que sale en las fotos, lo cual dice mucho de los beneficios que provoca en el organismo estas terapias colectivas, capaces diría yo de hasta rejuvenecer, lo cual puede que no sea cierto, pero las sensaciones positivas que aportan, restituyen una paz interior, difícilmente alcanzable con pastillitas.